El fin de un ciclo: la elección de Culotta marca un cambio de época en San Lorenzo

Culotta en funciones

La victoria de Marcelo Culotta no sólo definió un nuevo presidente. También puso fin a una continuidad política que, con distintos nombres, alianzas y protagonistas, tuvo influencia en la conducción de San Lorenzo desde la transición institucional de 2012.

Las elecciones extraordinarias de 2026 serán recordadas por varios motivos. Por haber llegado tras la acefalía producida luego de la salida de Marcelo Moretti. Pero también porque marcaron el final de un ciclo político que atravesó más de una década de vida institucional azulgrana.

Para encontrar el origen de ese proceso hay que remontarse a 2012. Tras la salida anticipada de Carlos Abdo, San Lorenzo atravesó una transición que desembocó en la elección de Matías Lammens como presidente. A partir de allí comenzó una etapa de dirigentes que gobernaría el club durante trece años.

Primero fue la gestión de Lammens por dos periodos y fracción. Luego llegó la presidencia de Marcelo Tinelli, quien asumiría el cargo tras las elecciones de 2019 y posteriormente pediría licencia. Más tarde, la victoria de Marcelo Moretti en 2023 pareció representar una ruptura con aquella etapa, aunque la composición de su gobierno mostró rápidamente la presencia de dirigentes, empleados y actores políticos que provenían de ese mismo recorrido iniciado en 2012.

De hecho, varios de los protagonistas de la elección de 2026 tuvieron participación en alguna de esas experiencias de gobierno. El propio Moretti había integrado la Comisión Directiva durante la gestión Tinelli antes de su alejamiento. Sergio Costantino también formó parte de gobiernos vinculados a ese ciclo político que dominó la vida institucional del club durante más de una década.

Por eso el triunfo de Culotta tiene una lectura que excede el resultado electoral.

Por primera vez desde aquella transición de 2012, la presidencia queda en manos de un dirigente que no formó parte de los oficialismos que gobernaron el club durante ese período. Orden y Progreso Sanlorencista construyó durante años un espacio opositor que finalmente encontró en estas elecciones la oportunidad de llegar a la conducción.

Naturalmente, esto no significa la desaparición de los sectores que protagonizaron la etapa anterior. Muchos dirigentes seguirán ocupando lugares de relevancia dentro de la vida política azulgrana y conservarán influencia en la Asamblea y en distintos ámbitos institucionales.

Sin embargo, la conducción cambió de manos.

Y en política, los símbolos suelen ser tan importantes como los números.

La elección de 2026 no sólo eligió un presidente. También cerró un ciclo que comenzó hace trece años y que tuvo como protagonistas a Lammens, Tinelli, Moretti y distintos sectores que, con matices y diferencias, formaron parte de una misma etapa de gobierno.

Ahora comienza otra historia.

Los próximos meses dirán si se trata simplemente de una alternancia o del nacimiento de una nueva mayoría política. Pero hay algo que ya parece indiscutible: las urnas marcaron un cambio de época en San Lorenzo.

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