
En una charla exclusiva, el candidato a presidente de San Lorenzo, Nicolás Papasso hijo de Cacho Papasso, ex hombre del tablón del ciclón en las decadas del 70 y del 80. Actualmente maneja su propia agencia de viajes (Yo Quiero Viajar). Tuvo participación en las elecciones de 2022, siendo candidato a vocal en la lista de Quique Ronzoni. Analizó el presente institucional del club y detalló su plan de gestión en caso de imponerse en las urnas. Con un discurso centrado en la honestidad familiar, la inversión en inferiores y la transparencia económica, Papasso dejó definiciones claras sobre el futuro en Avenida La Plata y la relación con los sponsors.
Algunas de las declaraciones:
¿Qué valores guían tu camino hacia la presidencia del club? — Mi papá fue un tipo muy honesto. Yo me crié en un departamento, no en una mansión. No era el hijo de Rafa Di Zeo. Vengo de una cultura de trabajo y transparencia.
¿Te sentís preparado para asumir el cargo de manera inmediata? — Si mañana me toca ser el presidente de San Lorenzo, ya sé lo que tengo que hacer. Vengo preparándome hace más de un año para gestionar profesionalmente la institución.
¿Qué lugar ocupa el regreso definitivo a Avenida La Plata en su plataforma? — Creo que la vuelta a Boedo es una necesidad. Necesitamos recuperar la vida institucional con el estadio y con todo lo que sucede alrededor en el barrio. Es devolverle al socio su lugar de pertenencia.
En el plano deportivo, ¿cuál es su visión sobre la formación de jugadores? — Hay que trabajar fuerte en el fútbol juvenil. La salida son las inferiores. Si seguimos viendo a las juveniles como un gasto y no como una inversión, el club no tendrá salida económica ni deportiva.
Existen dudas sobre los acuerdos comerciales actuales, ¿qué opina del vínculo con el sponsor técnico? — Me parece que la relación con Atomik no es sana. Hay que armar contratos saludables con todos los proveedores, acreedores y sponsors. Necesitamos claridad: que pongan el dinero que corresponde y que el negocio sea equitativo para ambas partes.
Ante la situación económica, ¿evalúan una convocatoria de acreedores? — Hoy no sería viable. No es una solución, es solo una herramienta para bajar el pasivo. El interrogante real es: ¿de dónde se van a sacar los recursos para pagarla? No podemos dar pasos en falso.
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