
El conjunto de Gustavo Álvarez igualó 0-0 ante Vélez en el Nuevo Gasómetro. Si bien el Ciclón mostró pasajes de muy buen fútbol y una identidad cada vez más marcada, la falta de puntería y algunos errores en la lectura del complemento le impidieron quedarse con los tres puntos.
Fue, quizás, uno de los mejores 45 minutos iniciales del ciclo Álvarez. San Lorenzo mostró movilidad, una idea clara y una actitud que refleja que el plantel empieza a entender la magnitud de la camiseta que defiende. El equipo fue una continuidad de lo visto ante Cuenca: protagonista y punzante, aunque con el pecado de siempre: le cuesta horrores traducir en el marcador todo lo que construye.
En la segunda mitad, la historia cambió. El equipo decayó, se relajó y terminó sufriendo más de la cuenta. Un factor clave en este bajón fueron las variantes erráticas del técnico, que desdibujaron al equipo. Al igual que contra Estudiantes, San Lorenzo terminó los últimos minutos corriendo riesgos innecesarios y aguantando un empate que, por el trámite inicial, sabe a poco.
El podio de los rendimientos
- Insaurralde: Se está asentando y cada vez es más gravitante en la generación.
- Gulli: Como doble 5 manejó los hilos y demostró que puede ser el eje del equipo.
- Tripichio: El motor. Entrega, garra y un despliegue físico que ya es su marca registrada.
- Montenegro: Dueño del puesto. Tiempista, con gran primer pase y siempre bien ubicado.
La otra cara: los puntos bajos
El banco de suplentes no estuvo a la altura. El ingreso del Perrito Barrios no pesó, mientras que Perruzzi y Vietto fallaron en casi todas sus intervenciones, siendo responsables del bajón futbolístico. Por otro lado, preocupa el nivel de Cuello, quien sigue desconectado y lejos de su mejor versión.
Panorama complicado
La mejoría desde lo estético y lo identitario es real: Álvarez parece haber encontrado la base del equipo. Sin embargo, para ser un equipo sólido urge concretar las situaciones y mejorar el resto físico para no sufrir tanto los cierres de partido.
¿Qué viene ahora? San Lorenzo volverá a jugar el viernes 24/04 a las 21:30 ante Platense. El Ciclón ya no depende de sí mismo para meterse entre los ocho mejores, pero está obligado a ganar y rezar para que los resultados ajenos le den un guiño.
